martes 18 de septiembre de 2007

INESPERADA VISITA A LA HORA DEL TE (... o de lo deliciosas que pueden llegar a ser las diferencias....)

Sin saber que decir o hacer, sin siquiera poder salir de mi parálisis; vi pasar la vida por delante de mis ojos, pero no cualquier vida, sino la mía.
Después de haber vivido una ciclo de luna completo, entendí de mis afectos, logre bajar las barreras. Demasiado tarde.