Si bien es cierto, que como dice L. A. Spinetta, has venido a juntar mis días, no es solo ese el signíficado que nuestro tiempo ha tenido para mi. Puedo ver la belleza en ti. Ahora tu dulzura y tu cariño son alimento necesario y tus gestos -tan cotidianos pero profundos- son apoyo y ternura incansables que me sanan día a día..... Sin ti nada sería posible.
A velocidad de "años caracol" estamos cada vez mas cerca. Infinitas gracias.
martes 13 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada